El abuelo Julián excombatiente de 1856.

El abuelo de muchos tureños fue parte de la campaña en defensa de la soberanía nacional.



Placa ubicada en la Municipalidad de Santo Domingo dedicada a los heroes domingueños de 1856.

Si se hace referencia en nuestra comunidad a algunos personajes de esta conocida familia como el histriónico titiritero Julio y su hermano, el ingenioso constructor, Gonzalo "Lalo" Bolaños, ambos hijos de José Francisco Amado Bolaños y Josefina Damiana de Jesús Bolaños Barquero, nos encontraremos con que aún se mantienen en la retina de muchos de nosotros pero si mencionamos que su abuelo fue uno de los soldados domingueños del ejército nacional que luchó ante la amenaza que representó para todo centroamérica la incursión de los filibusteros comandados por William Walker ya la historia se torna más interesante.

Julián Bolaños Rodríguez se llamó el hijo primogénito de Diego Bolaños González y María de la Concepción Rodríguez Azofeifa, nació entre 1830 y 1831 y fué bautizado en la Parroquia de La Inmaculada de Heredia.

Su familia paterna, de origen mestizo se remonta hasta sus tatarabuelos Juan de la Rosa Santos-Bolaños y Paula Franca Salazar quienes son citados en los documentos residenciales de Heredia, desde la primera mitad de siglo XVIII. Originalmente esta familia empleó el apellido Santos o Santos Bolaños. A finales de este siglo se generaliza el empleo exclusivo del Bolaños.

Cuando contaba con 25 años fue enlistado para la guerra contra los filibusteros, pese a ello no se encuentra su inscripción de la sección de Guerra y Marina del Archivo Nacional de Costa Rica (ANCR) pero su participación esta comprobada por los siguientes datos:

a) cuando el 25 de abril de 1905 inicia en Heredia los trámites para su pensión "... por mis servicios en la Campaña Nacional...", solicitando que se les pregunte a los testigos si es cierto "...que como soldado del Ejército Costarricense asistí a la Campaña Nacional de 1856, yendo a Nicaragua a combatir las huestes de William Walker..." Los testigos, presentados el 1 de mayo, atestiguan refiriéndose a su participación en la guerra, en el caso de Pedro Vargas Arce "...que es cierto su contenido y le consta por haber sido compañero de armas del señor Bolaños Rodriguez en la Compaña a que se refiere..." y en el de Sebastián Chaves Barquero "...que es cierto su contenido y que le consta por haber sido compañero de armas del petente en la Campaña a que se refiere..." El día 12 siguiente presenta la solicitud al Ministro de Guerra en San José, y en el oficio manifiesta que en expediente que se adjunta aparece plenamente justificado que "... como soldado costarricense concurrí a la Guerra Nacional en 1856, combatiendo en Nicaragua contra la falange invasora de William Walker..."

b) cuando comparece en Heredia el 1 de mayo de 1905, como testigo para que se le otorgue la pensión de guerra a Valerio León Esquivel. Éste declara que "... tuvo la honra de ser soldado de la Guerra Nacional, combatiendo victoriosamente en Nicaragua las huestes filibusteras de William Walker..." y que "...como soldado costarricense fui a Nicaragua en 1856 a combatir, como combatimos, la invasión del filibustero Walker...".Julián Bolaños afirma que "... le consta por el conocimiento que tiene del petente y por haber sido su compañero de armas en la campaña a la que dichas preguntas se refieren..."


Frank Leslie’s Illustrated Newspaper: Escena de la batalla de Rivas el 11 de abril de 1856.

c) Cuando el 1 de mayo de 1905 testifica a favor de Pedro Vargas Arce, en los trámites similares. Vargas declara que "... Al toque de generala que repercutió por todos los ámbitos de Costa Rica, en marzo de 1856, con motivo de estar ya pisoteando nuestras fronteras la falange de Wiliam Walker, me despedí de mi familia y me enlisté en el Ejército de patriotas que salía a combatir la invasión. Marché a Nicaragua en la columna que mandaba el Coronel don Luz Blanco destinada a San Juan del Sur...". Pedro solicita que se examine a los testigos y se les pregunte, entre otras "...Si es cierto y les consta, como mis camaradas que fueron, que en 1856 asistí como soldado costarricense a la Guerra Nacional, yendo a Nicaragua en las fuerzas que operaron y tomaron posesión de Puerto de San Juan del Sur...". Julián responde "... que es cierto su contenido de ambas y le consta por haber sido su compañero de armas del petente en la Campaña a que se alude y por el conocimiento que de él tiene..."

De todo lo anterior se desprende, que Julián Bolaños luchó en la toma de San Juan del Sur, cuyas fuerzas estaban comandadas por el coronel Luz Blanco. Además, sabia firmar, ya que lo hace en esas tres ocasiones.

Julián regresó al país una vez que las autoridades nacionales ordenaran el retiro de las tropas, cuando se inició la epidemia del cólera en abril de 1856. Esta enfermedad afectó a su familia, con la muerte de su abuelo paterno, Ignacio Bolaños Ramirez, ocurrida el 2 de mayo a los 71 años; la de su prima segunda Ramona Azofeifa León, el 23 de mayo; su tio Juan Rafael Bolaños González, el 25 de mayo a los 31 años; Francisco Azofeifa Bolaños, primo hermano de su padre, el 28 de mayo de unos 40 años; la del cuñado de su madre, Manuel Trinidad Vargas Zamora, el 9 de junio a los 66 años, así como la de su tía abuela materna Maria Bolaños Ramírez, de 63 años, y la de su primo segundo Ramón Azofeifa Arce, pequeño nieto de María, muertos el 12 de junio.

Cinco meses después, Julián contrajo nupcias en Santo Domingo de Heredia el 15 de noviembre con su prima segunda, Maria de los Angeles Bolaños Chacón (bautizada en Heredia el 28 de febrero de 1839), hija de José María Bolaños González - primo hermano de su padre- y de Ramona Chacón Vargas.

En 1857 viene al mundo el primogénito de los dieciséis hijos que tuvo el matrimonio Bolaños Bolaños, Manuel de Jesús (bautizado el 20 de agosto y muerto a las 5 horas del 19 de octubre de 1925, de reumatismo crónico), al que le siguió la hija mayor, Florentina de Jesús (bautizada el 28 de noviembre de 1858); después nacieron Silvano (el 9 de julio de 1860); Maria Balvina (el 1º de junio de 1862); un segundo Silvano (nacido entre mayo y junio de 1863, fallecido soltero a los 27 años, el 21 de agosto de 1890), Nicanor de la Trinidad (el 17 de mayo de 1864); los gemelos Néstor de la Trinidad e Ismael de la Trinidad (bautizados el 27 de mayo de 1866); José Macario (el 10 de mayo de 1868, muerto de anemia perniciosa el 9 de agosto de 1920): Juana Eligia del Rosario (el 15 de mavo de 1870, fallecida muy pequeña en marzo de 1872); Perfecta Elisea del Rosario (el 19 de abril de 1872); María Lita de las Mercedes (el 25 de abril de 1875); José Francisco Amado (el 4 de ju nio de 1877); Amabilina (nacida entre junio y setiembre de

1878), y finalmente, otra pareja de gemelos, Abelina Norberta Angélica y José Norberto de Jesús (el 13 de setiembre de 1879; el varón muerto niño en junio de 1882).

El 28 de junio de 1883 Julián pierde a su padre, Diego, fallecido a los 75 años de edad.

El 16 de julio de 1885 se casa la primera de sus hijas, Balvina, con José María Castro Murillo (nacido póstumo y bautizado el 30 de noviembre de 1856), hijo de José María Castro (+) y de Josefa Murillo. Poco menos de un año después, el 3 de junio de 1886, nace la nieta primogénita, Rosa Adelina de la Ascensión Castro Bolaños.

Poco a poco el resto de los hijos de Julián y María van contrayendo matrimonio; Nicanor se casa el 23 de julio de 1887 con su doble prima tercera Joaquina Jacoba de Jesús Bolaños Zúniga (nacida el 22 de mayo de 1870) e hija de Juan de Jesús Bolaños Zúñiga -primo segundo de Julián- y de Micaela Zúñiga y Néstor, que celebra sus esponsales el 16 de junio de 1890 con su pariente, Rosa Sebastiana de las Mercedes González González (nacida el 26 de febrero de 1868), hija de don Joaquín González Barquero y de Juliana González Fonseca.

Frank Leslie’s Illustrated Newspaper: El General Walker desembarcando tropas en El Castillo de la Inmaculada, Nicaragua Escena de la batalla de Rivas, arriba del raudal, 17 de mayo de 1856..

En julio de 1893 Julián tiene que enfrentar la muerte de su madre, María de la Concepción Rodríguez, fallecida a la edad de 80 años, siendo enterrada en Santo Domingo el 20 de julio.

Después del luto correspondiente, los demás hijos de Julián y Maria van formando otros hogares: Ismael se casa el 5 de febrero de 1894 con una hermana de su cuñada Rosa, Petra

Dominga Natalia González González: (nacida el 26 de febrero de 1871); Elisea el 17 de setiembre de 1896 con un hermano de Rosa y Dominga, Eligio Silverio de Jesús González Gonzalez (nacido y bautizado el 20 de junio de 1869); Florentina,23 el 15 de febrero de 1900 con Juan de Jesús Sánchez Barrantes (bautizado el 3 de agosto de 1857), hijo de Pedro Sánchez (+) y de Florentina Barrantes; Abelina el 26 de julio de 1900 con su primo tercero, David Martín de Jesús Aguilar Zamora (nacido y bautizado el 12 de noviembre de 1870), hijo de Antonio Aguilar Arce y de Higinia de Jesús Zamora Sánchez; Amado, el 29 de abril de 1907 con Josefina Damiana de Jesús Bolaños Barquero (nacida el 27 de setiembre de 1886), hija de José del Carmen Bolaños Jiménez y de Rosalía de Jesús Barquero Villalobos; Amabilina, el 21 de noviembre de 1908 con Juan María Ramírez Murillo (bautizado el 17 de mayo de 1853), hijo de Joaquín Ramírez y Estanislada Murillo; y finalmente María Lita el 30 de octubre de 1915 con Félix Esteban Ismael Benavides Fonseca (nacido el 14 de enero de 1875), hija de José Benavides y Lorenza Fonseca. Con el transcurso del tiempo van naciendo más nietos, algunos muertos muy pequeños.

Como se mencionó anteriormente, el 25 de abril de 1905, Julián inició ante el Comandante de Plaza de Heredia, Rodolfo Rojas, los trámites para pedir una pensión de guerra declarando que es "...mayor de setenta años, casado y vecino del

cantón de Santo Domingo...". Solicita, que los testigos declaren, aparte de su participación en la guerra, que certifiquen que "...si soy de buena conducta..." y "...Si es cierto que en lo actualidad, estoy en suma pobreza, sin poder trabajar por mi vejez y achaques...". Los testigos presentados el 11 de mayo -Pedro Vargas Arce y Sebastián Chaves Barquero- manifiestan, que es cierto lo argumentado por Julián. Más tarde, el 12 de mayo al presentar la solicitud de pensión declarando "...que soy de buena conducta, estoy en suma pobreza y cuento con setenta y cuatro años de edad; y que por su ancianidad y enfermedades de que padezco, no puedo ya trabajar para atender a mis necesidades....". No se ha encontrado información que corrobore si se le concedió la pensión.

Frank Leslie’s Illustrated Newspaper: Regreso de los costarricenses a su capital San José, 5 de julio de 1856.

No existe documentación en Santo Domingo de Heredia, que permita establecer la fecha de defunción de Julián. Su esposa muere a las 3 horas del 9 de mayo de 1926, de hemorragia cerebral, a los 87 años de edad. Para esa fecha está consignada como viuda. Fue enterrada ese mismo día. Posible mente Julián haya fallecido entre abril y mayo de 1918 ya que se perdió el libro borrador y se dejaron de consignar las partidas de defunción de dichos meses.


Datos recopilados gracias a la colaboración de José Gonzalo González Villalobos tomados del libro "Los Olvidados de la Guerra, LaCampaña Nacional y Santo Domingo de Heredia" escrito por Germán Arturo Bolaños Zamora.

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