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ASI HABLAN NUESTRAS CASAS CENTENARIAS HECHAS DE TIERRA

 Esta reseña de la evolución y tipología de las casas de adobe es un pequeño aporte y una lectura histórica que afirma claramente que nuestras casas son patrimonio local y nacional y que muestras significativas de ellas existen en varios de los cantones del Valle Central.

El pasado 18 de abril se conmemoró en Costa Rica el día nacional de monumentos y sitios históricos, y la declaratoria de las casas de adobe y bahareque como SIMBOLO PATRIO, casas de las que nuestro cantón domingueño tiene importante evidencia del esfuerzo hecho y la forma de vivir de nuestros ancestros. 

Es importante reflexionar sobre lo que ellas representan y el devenir histórico que muestra, a lo largo de los siglos de u existencia en el planeta, y que en Santo Domingo hemos encontrado restos que la arqueología indican como práctica común de los primeros habitantes, ejemplos de la construcción en tierra aparecieron cuando se construían las instalaciones de lo que fue el INBIO parque, hoy en manos del SINAC.



Se hacían unos ranchos circulares o cuadrados con postes y se tupía de cañas u otros materiales para levantar paredes con barro y de piso en ocasiones se regaba arcilla que se quemaba con hojas y ramitas y daba forma y protección.
Se hacían unos ranchos circulares o cuadrados con postes y se tupía de cañas u otros materiales para levantar paredes con barro y de piso en ocasiones se regaba arcilla que se quemaba con hojas y ramitas y daba forma y protección.

Allí se pudo constatar basamentos del uso de tierra adobada de las antiguas residencias de los #Huetares” que esa zona del distrito de Santa Rosa tenía y que sobrevivieron pese a las actividades agrícolas posteriores.

Estos tipos constructivos continuaron durante el período colonial español y se mejoraron, fueron rústicas construcciones con techos pajizos y horcones gruesos sin elaboración que soportaron las estructuras iniciales y que abundantemente describen los documentos de la época.

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Durante el siglo XVIII las casas que se construyeron ya tenían algunas divisiones internas, vigas rústicamente labradas para sostener el techo y amarrar las paredes y la teja fue ya más usada en los techos, que generalmente eran de 2 aguas.

Casa que habitó el primer sacerdote domingueño y que fue demolida a mediados del siglo pasado. Se ubicó en Avenida central, calle 3ª.
Casa que habitó el primer sacerdote domingueño y que fue demolida a mediados del siglo pasado. Se ubicó en Avenida central, calle 3ª.

 Con el inicio de la producción del Tabaco a mediados del siglo XVIII estas casas lograron muchas mejoras porque muchas familias domingueñas pudieron dedicarse a esta actividad y tener algún ingreso que les permitió superar la economía de subsistencia prevaleciente hasta entonces. Fueron casas muy modestas, con tres habitaciones en total, una cocina amplia, un cuarto angosto y largo y otra habitación tipo dormitorio de los padres.

Esas habitaciones cumplían varias funciones, la cocina era el centro de reunión por las tardes, luego de regreso de las arduas tareas agrícolas, el cuarto angosto durante el día funcionaba como bodega y alacena, porque su pared exterior siempre


Casa ubicada en Calle Lencha   propiedad de la familia Azofeifa, en su estado original.
Casa ubicada en Calle Lencha   propiedad de la familia Azofeifa, en su estado original.

daba al sol mañanero, conservando un clima estable en la tarde y por la noche que era el dormitorio de la prole, que por entonces era abundante. Tenían un corredor por el frente, sostenido con horcones y basas rústicas que permitían sentarse a tertuliar y ver hacía los pocos caminos cercanos, porque por entonces no existían cuadrantes o delimitación de los poblados.       

De estas casas que describimos, de la época del tabaco, tenemos la fortuna que en Santo Domingo nos quedan algunas en varios de nuestros distritos y que, al igual que la mayoría que existen, construidas en este y posteriores períodos históricos, existen porque sus propietarios las han conservado, casi siempre recibidas por herencia y que se ha dado por tres o más generaciones.

Mata de tabaco que creció en terreno  que se sembró tabaco y surge de los adobes expuestos al agua y sol
Mata de tabaco que creció en terreno  que se sembró tabaco y surge de los adobes expuestos al agua y sol

Tipificamos estas casas del período tabacalero porque ocurre que, con su destrucción total o parcial, la tierra que se usó para adobar los bloques con que se construían, se extrajo justamente del área que precedentemente fue de cultivo del tabaco, y su semilla quedó atrapada en el bloque de tierra seca y deshidratada y que por tanto no germina, así podemos mapear la ribera del río Virilla y sus afluentes Tibás, Tibasito y Tures, el Bermúdez también.              

Es muy posible que si se encuentra matas de tabaco floreciendo en algún predio o tapia en estos terrenos, indican que allí alguna vez hubo una construcción en adobes. Es por ello que hemos hecho varios análisis del polen de sus flores en laboratorio universitario, para determinar si corresponden o no a la variedad de tabaco de la época, o sea del siglo XVIII cultivado y que es diferente a la que hoy se cultiva.

Luego del período colonial, inicio de nuestra República, y con el inicio de la producción del café, esto permite un ingreso más constante a nuestras familias, ya se pudieron aspirar a tener casas más amplias, con más divisiones, maderas mejor elaboradas, algunos materiales importados como clavos, herramientas de ebanistería, entre otras cosas. Casas que tienen un jardín frontal con matas florales y algunas con plantas medicinales y arbustos pequeños.


Casa Finca Centenaria, en distrito de Santo Tomás y que sirve de restaurante y cafetería con una muestra de la vida ancestral domingueña
Casa Finca Centenaria, en distrito de Santo Tomás y que sirve de restaurante y cafetería con una muestra de la vida ancestral domingueña

En el cantón encontramos este tipo de casas y son las más abundantes, unas construidas inmediatamente al inicio de la producción del café y orientadas siempre hacía los pocos caminos existentes y otras ya orientadas a la calle cuando se delimitan los cuadrantes y calles, Por eso es que algunas veces en una misma cuadra o lugar encontramos la transición de ambas, una casa intercalada con otra, dando la una a la calle y la otra con una orientación diferente, generalmente buscando el sol mañanero en la parte trasera y un corredor frontal dando a lo que fue un camino. Son muy pocas las que hemos logrado ubicar y en otros casos hemos visto las modificaciones hechas en sus paredes y techos y ampliaciones para estar acorde a las nuevas necesidades del hogar y urbanismo que va surgiendo.

En el distrito central y algunos otros podemos observar las casas de las principales familias cafetaleras que lograron muy buen bienestar producto de la actividad cafetalera, Así, con el reparto de terrenos al diseñarse e iniciarse el cuadrante, lo cual que ocurre entre finales de 1830 e 1840, en las esquinas de los cuadrantes centrales, podemos observar las casas construidas de largas tapias y paredes, elegantes ventanas, cornisas y marcos, con corredores internos rodeados de bellos jardines internos, alrededor de los cuales hay habitaciones varias para la familia, una amplia cocina de hierro con chimenea, con horno de barro y ladrillos, un largo moledero o tablón muy liso y limpio y utensilios de hierro importado y piedras de uso culinario elaborada por indígenas o picapedreros.

Siempre estas casas con amplio portón o tranquera para uso de las carretas y una galera o galerón para los aperos de bueyes y carretas y almacenar la leña para la cocina. Hoy luces con orgullo y esplendor varias de ellas por sus propietarios, mayormente obtenidas por herencia y que conservan lindos recueros familiares.

La Casa María Bolaños Villalobos, ubicada en avenida 5ª, calle 9ª, se conserva tal y como 3 generaciones la han cuidado desde su construcción a mediados del S, XIX
La Casa María Bolaños Villalobos, ubicada en avenida 5ª, calle 9ª, se conserva tal y como 3 generaciones la han cuidado desde su construcción a mediados del S, XIX

Por último, las casas que conocemos como “Victorianas” y las mixtas de bahareque francés o ladrillo. La mayor parte de un siglo de antigüedad y casi todas, propiedad de familias cafetaleras exitosas de antaño, que con los recursos de la producción, beneficiado y exportación del grano les permitió, a su vez, comprar directamente o importar materiales de Europa o Estados Unidos para construir esas bellas casas que aún engalanan el cantón.



Casa ubicada en avenida 2, calle 1ª., perteneció a la familia cafetalera Arce Villalobos, construida en 1915 en bahareque y madera, con hermosos detalles y lujosamente amueblada.
Casa ubicada en avenida 2, calle 1ª., perteneció a la familia cafetalera Arce Villalobos, construida en 1915 en bahareque y madera, con hermosos detalles y lujosamente amueblada.

Casas que surgen producto de la bonanza cafetalera, pero también por temor a los fuertes temblores, que a inicios de este siglo XX destruyeron Cartago y Paraíso y que afectaron muchas edificaciones del Valle Central, además por las regulaciones que se establecieron desde entonces para construir viviendas menos afectas a los sismos.

 



 
 
 

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